¿EL FLUORURO REDUCE EL COEFICIENTE INTELECTUAL?


Estados Unidos ha prevenido las caries dentales con agua fluorizada por más de 70 años. La fluoración de agua comunitaria es segura, efectiva y beneficia a todos de una manera equitativa. Alrededor del 75% de las comunidades del país disfrutan de agua fluorizada.

Entre la década de 1940 y la de 1990, el promedio de coeficiente intelectual o IQ de los estadounidenses mejoró en 15 puntos. Esto ocurrió exactamente en el mismo periodo de tiempo cuando la fluoración del agua potable se expandió para servir a millones de ciudadanos.

Nuevas investigaciones en Nueva Zelandia encontraron que los promedios de IQ en niños viviendo en comunidades donde el agua estaba fluorizada no eran diferentes que los de menores residenciados en comunidades donde el agua potable no estaba fluorizada.

Comenzando en 2012 con la revisión de una investigación en la publicación  Environmental Health Perspectives, algunos argumentos aparecieron indicando que los menores promedios de IQ en los niños habían sido “causados” por el fluoruro. Hay muchas razones por las que la evidencia no sustenta esta afirmación.

  • Esta investigación no estableció “causa y efecto”. Los autores examinaron una amplia variedades de estudios de diferentes  países (China, Mongolia e Irán) y diferentes tiempos (más de 22 años) y reportaron los que fue observado. Ellos no condujeron ninguna prueba o test diseñada para examinar una relación directa entre fluoruro y coeficiente intelectual.
  • Los autores advirtieron que los estudios que habían revisado “tenían deficiencias, en algunos casos muy serias, que limitaban las conclusiones que podían ser arrojadas”. Ellos concluyeron que investigaciones adicionales serían necesarias para descartar otros factores que pueden afectar los promedios de exámenes o test de medición, como la nutrición, la calidad de las escuelas y la presencia de contaminantes como el plomo.
  • Los estudios no describen el agua que los estudiantes estadounidenses beben. Los niveles de fluoruros en estos países estaban, en algunos casos, hasta más de 10 veces por encima de los niveles considerados óptimos en Estados Unidos.

 

En el año 2014, uno de los mismos autores publicó nuevamente una revisión de una investigación en la publicación británica The Lancet Neurology. Este artículo incluía fluoruros entre una larga lista de químicos potencialmente peligrosos. Algunas aseveraciones que se desprenden de esta revisión no están apoyadas por evidencias.

  • La información del artículo sobre fluoruros se obtuvo de solamente un estudio, la revisión de investigaciones del 2012 que se mencionó anteriormente, la cual no demostró ninguna relación de causa y efecto entre el fluoruro y el cerebro.
  • Para ser considerada científicamente válida, esta prueba debe venir de una cuidadosa revisión de datos que hayan sido confirmados y corroborados varias veces. Este estudio no provee evidencia que sugiera que el fluoruro podría actuar como una neurotoxina.
  • Más de 3,000 estudios e investigaciones se han hecho respecto a la fluoración, y de una manera abrumadora la evidencia coincide en que se trata de un procedimiento  seguro y  es  una práctica efectiva de salud pública. La fluoración de agua comunitaria ha sido, y continúa de una manera extensa, siendo evaluada para asegurar la salud de los que se benefician de ella.